Parezco Bunbury con tanto retorno
Ya ni me acuerdo cuando fue la última vez que me senté a escribir unas líneas para este pequeño espacio que me agencié para mi desahogo personal, pero tampoco me interesan mucho ni las circunstancias en las que lo hice, ni de que hablé, ni nada de nada, por que ahora mismo todo es distinto.
Ni mejor ni peor, pero sin duda distinto. No me apetece en absoluto hacer una relación de cosas que han cambiado en estos meses, pero supongo que se podría destacar la desaparición de mi horizonte vital de algunas personitas y la aparición de otras, pocas eso si, y que desde luego, y aunque mi orgullo y mi dignidad me obligan a permanecer inmóvil, no suficientes para rellenar ese hueco. Pero pasemos página y punto.
Por otro lado, ya tengo decidido que voy a estudiar, y aunque mi futuro profesional haciendo la carrerita de marras tiene mas oscuros que la plantilla del Chelsea, es lo que me gusta, lo que me interesa y lo que me va a hacer feliz durante los próximos años (o eso creo) y allá que voy. Ciencias Políticas, probablemente en Barcelona, siempre y cuando aprenda este verano a cocinar, planchar y poner la lavadora, tareas que se me antojan titánicas ahora mismo. A ver que tal sale.
Pues eso, que siguen sin gustarme los fotologs aunque he tenido que registrarme para firmar a alguna gentuza que pese a su condición de floguera, tengo en aprecio, que empiezo a inclinarme hacia el tipo de música gafapastosa que tanto le gusta a Xavi y que después de un par de visitas a Enfants y Razzmatazz me empieza a gustar increíblemente (con lo que yo he sido, y que me guste esa mariconada :D), que cada día me gusta mas Barcelona, que cada dia estoy un pelín menos a gusto en el instituto (obvio, supongo) y poca cosa mas.
Pues eso, nos leemos, los que quedeis por aquí, que ya no sereis muchos.
Besos y abrazos.
