Mi Anorthosis particular
Recuerdo como si fuera ayer el día de Reyes en que mi primo Rubén me regaló el PC Futbol 5.0, uno de los juegos que mas tiempo me han tenido enganchado y que mas ha contribuido (junto a sus versiones posteriores) en mi educación, manteniéndome alejado de la tele y demás inventos demoníacos, además de la chusma de mis amigos de aquella época, por que no decirlo. También recuerdo que esa versión, con el omnipresente Michael Robinson a la cabeza, traía un librito con anécdotas, curiosidades del juego, plantillas, etc.
Haciendo ya un sobrehumano esfuerzo de memoria (que bonito queda decir esto), me acuerdo de un articulo que escribió un tipo el nombre del cual no puedo acordarme acerca de su partida con el Vila-Real, titulado “Mi Anorthosis particular”. Allí, el amigo en cuestión nos contaba como había llevado al equipo de Castellón de la segunda división a ganar la liga, y como el Anorthosis de Chipre se lo había cargado en la Champions.
A esas noches de insomnio hasta las tantas de la madrugada sin poder dejar el jueguecillo de marras las denominaba sus “noches de Anorthosis”, y así es como me encuentro yo, encerrado ya varios días con sus correspondientes noches en mi Anorthosis particular, pensando de noche y durmiendo de día sin poder hacer nada para evitarlo.
La mente humana es un mecanismo malintencionado. Es el “Padrino” de un montón de sicarios como la memoria y las sensaciones, preparadas siempre para depositar la cabeza de caballo en la cama en el momento en el que menos te lo esperes. No me cabe duda de que el insomnio es uno mas de estos matones a sueldo contratado para obligarme a mantenerme toda la noche en vilo dando vueltas a cadáveres enterrados, y bien hondo, o a fugaces momentos del pasado que se aparecen una y otra vez con cristalina presencia.
He leído un libro fantástico que me ha hecho sentir muchas cosas, quizá como ningún libro había conseguido en años, pero que también ha conseguido que me plantee muchas cosas. Me he visto reflejado en el protagonista en muchos aspectos, pero sobretodo me ha sobrecogido el poco aprecio compartido que sentimos tanto el como yo hacia el grueso de la humanidad. Lo reconozco, necesito de relaciones superfluas y en ocasiones, absurdas ya que aún renegando de ellas me siento profundamente mal si, cuando intento mantener una de estas relaciones, esta me falla y me sale mal.
Hay cosas que cambiar, que duda cabe. Nunca me he visto con tantas ganas de remover mi mundo como ahora y con tan poca idea de por donde empezar. El itinerario a priori debería ser sencillo. Eliminar todas aquellas relaciones que una vez concluidas hagan que me sienta sucio e indigno sería un buen comienzo, mientras que leer y seguir formándome culturalmente ha sido probablemente lo que me haya soportado en este agosto insoportable, así que debe ser un punto a seguir. Me gustaría calmar mis nervios , que me tienen algo estresado y furibundo, en especial con mi familia (se lo ganan a pulso, eso si). Me gustaría probar algo de yoga, meditación, o algo parecido, creo que me podría resultar interesante y desde luego podría ser toda una experiencia.
Estas noches dan para mucho, para pensar en lo divino y en lo humano, en ciencia y religión, en poesía y filosofía, pero sin embargo, de lo único que me sale escribir es de mi mismo, y esta vez no tiene nada de hedonismo, sino de preocupación. En el libro al que me refiero uno de los personajes femeninos se refería a si misma en sus momentos de crisis como que” clanck, se la cayó el tornillo”, y mi tornillo últimamente anda algo suelto. Sin embargo, esta vez tengo las herramientas adecuadas para evitar que se caiga y mantenerlo bien apretado y engrasado, que desde luego, ya es.
P.D. El libro es “Tokio Blues”
P.D.2 La próxima vez que actualice hablaré de un personaje del que he leído mucho este verano y me provoca tanta admiración como desprecio, el amigo Fidel.
Un saludete !!

Lia dijo
"...pensando de noche y durmiendo de día sin poder hacer nada para evitarlo."
Me uno. No sé que voy a hacer este curso sin estar por aquí hasta las tantas, más que nada por que le he pillado el gusto. Es peligroso, pero estoy enganchada. Y todo empezó por eso, por darle vueltas a cosas que no tienen ni tenían remedio.
Parece que ha llegado una época de cambios. Aprovéchala, que seguro que viene bien. Yo espero la mía, a partir de septiembre/octubre cuando empieze el curso se antoja un buen momento. Este verano ha sido de preparación xD
Y una última cosa... el autor del libro, por favor ^^U
¡Besotes!
21 Agosto 2007 | 04:11 AM